No flaquear cuando la preparación parezca lenta (Habacook 2,3)

Una meditación católica para quienes buscan empleo y aquellos nuevos en la sociedad que están impacientes debido a una lenta preparación. A través de las palabras de Habacuc 2 y 3, transmitimos el tiempo del Señor que nos guía para que incluso los tiempos lentos no sean en vano.

Palabra de hoy: Habacuc 2,3

La visión va hacia un tiempo determinado, así que espera aunque se retrase.

— Habacuc 2,3

Hay momentos en los que siento que soy el único que llega tarde mientras la gente a mi alrededor va ocupando sus asientos uno por uno. Si no se prepara para el empleo, no se adapta al trabajo o no estudia para obtener calificaciones tan rápido como le gustaría, es fácil impacientarse. Los retrasos en el proceso pueden parecer una prueba de fracaso.

Pero las palabras de hoy nos llevan a un lugar diferente.

“La visión avanza hacia el tiempo señalado, así que espera aunque se retrase”.

— Habacuc 2,3

Una reflexión para un corazón cansado

El mensaje de hoy es que la obra de Dios, que avanza hacia el tiempo señalado, nunca se extravía, aunque parezca lenta. Aunque la incertidumbre de la preparación laboral y de la primera vida social es grande, Dios está abriendo un camino detrás de escena. La fe no es una mente que garantiza resultados de antemano, sino una actitud de confianza en la mano del Señor aunque aún no sea visible.

Cuando busca empleo o es nuevo en la fuerza laboral, en lugar de considerar su retraso actual como una vergüenza, debe aceptar el hecho de que necesita tiempo y continuar preparándose. En medio de los resultados de los documentos, los horarios de las entrevistas y la tensión de su primer trabajo, es fácil que su mente dude de su autoestima. Sin embargo, Dios nos llama primero, no por un cuadro de mando, sino por quiénes somos.

En particular, la meditación de hoy, «No te dejes llevar cuando la preparación parezca lenta», muestra que las preocupaciones sobre conseguir un trabajo y comenzar tu primera vida social no son simplemente una cuestión de desempeño, sino también una cuestión de identidad y dirección. En lugar de instarnos cada vez que esperamos los resultados, las palabras de Habacuc 2 y 3 nos hacen preguntarnos nuevamente con qué mentalidad nos prepararemos, aprenderemos y resistiremos en este momento. Por lo tanto, se vuelve más importante reducir la impaciencia y organizar nuestra actitud de hoy ante el Señor.

Una práctica sencilla para la vida diaria

Un paso breve para hoy

Si es posible, trate de ceñirse a un pequeño hábito religioso hoy. Haz la señal de la cruz antes de enviar una solicitud, reza la oración de la flecha o un rosario de camino al trabajo y, antes de irte a dormir, piensa en una ayuda que hayas recibido hoy. Es posible que este ritmo no elimine instantáneamente la ansiedad, pero centrará su mente para que no se concentre únicamente en el resultado.

En la fe católica, esta espera no es sólo un tiempo de aferrarse. Despejar la mente antes y después de la Misa, hacer la señal de la cruz, confiar al Señor una cosa que hacer hoy y practicar cómo dejar de lado la ansiedad rezando el Rosario puede ser una verdadera fuente de fortaleza. Palabra y sacramento restablecen en nosotros una identidad que es mayor que la actuación.

Así, aunque parezca tarde, se está avanzando hacia el tiempo correcto en el Señor. Incluso en la temporada en que parece tarde, el Señor no pierde el tiempo por vosotros. Tu camino se está preparando hoy.

Esta meditación católica nos ayuda a recordar primero la presencia de Dios antes de mirar solamente el tamaño de nuestros problemas. Si relees la Palabra de hoy y repites una frase que quede en tu corazón, la gracia de esta meditación católica puede acompañarte con más profundidad durante el día.

Si es posible, lleva hoy esta meditación católica a tu vida con un breve silencio antes o después de la Misa, una visita a la adoración eucarística o al menos una decena del rosario. Dios suele levantarnos de nuevo por medio de pequeñas fidelidades vividas con perseverancia.

Palabra y lecturas relacionadas

Puedes volver a leer la Palabra de hoy en la Biblia en el sitio del Vaticano.

También puedes seguir leyendo más reflexiones en la inicio de MJES Notes.

Oración final

Señor,
No lo agite ni siquiera durante tiempos de preparación lentos.
Déjame caminar con firmeza, confiando en Tu tiempo.
Deja que mi corazón confíe más en tu guía que en la impaciencia.
Permítanme caminar fielmente en el puesto que hoy me ha sido confiado. amén.