Una meditación católica para quienes buscan empleo y aquellos que recién se inician en la sociedad y que hoy tienen problemas debido a la ansiedad por el futuro. A través de las palabras de Mateo 6:34, transmitimos la gracia del Señor que hoy protege nuestros pasos.
Palabra de hoy: Mateo 6:34
No te preocupes por el mañana. El mañana se encargará de sus propias preocupaciones sobre el mañana.
— Mateo 6:34
Cuando se busca trabajo o recién se inicia en la sociedad, es fácil que el mañana que aún no ha llegado se trague el hoy. Sigo preocupándome sobre cuándo conseguiré un trabajo, si me ampliarán el contrato y si podré sobrevivir en el futuro. Cuanto más piensas en el futuro, más difícil te resultará concentrarte en lo que necesitas hacer ahora.
Pero las palabras de hoy nos llevan a un lugar diferente.
“No te preocupes por el mañana, el mañana se arreglará solo”.
— Mateo 6:34
Una reflexión para un corazón cansado
Las palabras del Señor hoy, que nos dicen que no carguemos con todo el peso del mañana, nos devuelven el aliento a nuestro corazón. Aunque la incertidumbre de la preparación laboral y de la primera vida social es grande, Dios está abriendo un camino detrás de escena. La fe no es una mente que garantiza resultados de antemano, sino una actitud de confianza en la mano del Señor aunque aún no sea visible.
Cuando busca empleo o es nuevo en la sociedad, debe concentrarse en prepararse para el hoy y dar un paso a la vez en lugar de intentar resolver todo en un futuro lejano. En medio de los resultados de los documentos, los horarios de las entrevistas y la tensión de su primer trabajo, es fácil que su mente dude de su autoestima. Sin embargo, Dios nos llama primero, no por un cuadro de mando, sino por quiénes somos.
En particular, la meditación de hoy, «Cómo vivir hoy frente a un futuro incierto», muestra que las preocupaciones sobre el empleo y la primera vida social no son simplemente cuestiones de desempeño, sino también cuestiones de identidad y dirección. En lugar de instarnos cada vez que esperamos los resultados, Mateo 6:34 nos hace preguntarnos nuevamente con qué mentalidad nos prepararemos, aprenderemos y resistiremos en este momento. Por lo tanto, se vuelve más importante reducir la impaciencia y organizar nuestra actitud de hoy ante el Señor.
Una práctica sencilla para la vida diaria
Un paso breve para hoy
Si es posible, trate de ceñirse a un pequeño hábito religioso hoy. Haz la señal de la cruz antes de enviar una solicitud, reza la oración de la flecha o un rosario de camino al trabajo y, antes de irte a dormir, piensa en una ayuda que hayas recibido hoy. Es posible que este ritmo no elimine instantáneamente la ansiedad, pero centrará su mente para que no se concentre únicamente en el resultado.
En la fe católica, esta espera no es sólo un tiempo de aferrarse. Despejar la mente antes y después de la Misa, hacer la señal de la cruz, confiar al Señor una cosa que hacer hoy y practicar cómo dejar de lado la ansiedad rezando el Rosario puede ser una verdadera fuente de fortaleza. Palabra y sacramento restablecen en nosotros una identidad que es mayor que la actuación.
Por eso, a quienes viven fielmente hoy, el Señor les concede la gracia de mañana en el momento oportuno. Incluso en la temporada en que parece tarde, el Señor no pierde el tiempo por vosotros. Tu camino se está preparando hoy.
Esta meditación católica nos ayuda a recordar primero la presencia de Dios antes de mirar solamente el tamaño de nuestros problemas. Si relees la Palabra de hoy y repites una frase que quede en tu corazón, la gracia de esta meditación católica puede acompañarte con más profundidad durante el día.
Si es posible, lleva hoy esta meditación católica a tu vida con un breve silencio antes o después de la Misa, una visita a la adoración eucarística o al menos una decena del rosario. Dios suele levantarnos de nuevo por medio de pequeñas fidelidades vividas con perseverancia.
Palabra y lecturas relacionadas
Puedes volver a leer la Palabra de hoy en la Biblia en el sitio del Vaticano.
También puedes seguir leyendo más reflexiones en la inicio de MJES Notes.
Oración final
Señor,
Déjame vivir el hoy sin que me presione un mañana que nunca llega.
Por favor, guarda mis pasos con la gracia de un día.
Deja que mi corazón confíe más en tu guía que en la impaciencia.
Permítanme caminar fielmente en el puesto que hoy me ha sido confiado. amén.
